Del vibrato a los bajos House con FM8

Desde la aparición de la serie DX de Yamaha la síntesis FM a inicios de la década de los 80 han sido muchos los artistas electrónicos que se han interesado por los timbres creados mediante la síntesis FM. Descubre sus aspectos más básicos y como diseñar sonidos que han marcado algunos estilos como el house.

En los últimos años ha habido en la comunidad de productores musicales un interés renovado en otros tipos de síntesis sonora más allá de generaciones más populares como la substractiva. La síntesis FM es probablemente una de las que más atención ha captado e los últimos años y ello ha motivado el uso de instrumentos, tanto virtuales como físicos, que implementan esta modalidad de generación de sonido. Un ejemplo de ello lo tenemos en las series de sintetizadores Montage, de Yamaha, o con algunos instrumentos virtuales, como por ejemplo FM8, de Native Instruments.

Sus timbres metálicos y fríos se han hecho muy populares, especialmente los bajos, en estilos como el dubstep, o el future house, aunque la complejidad de la programación de los presets han supuesto una barrera en su uso. En este artículo desgranamos los aspectos más básicos de este tipo de síntesis para los que deseen iniciarse en la FM.

¿Qué es la FM?

La síntesis por modulación en frecuencia (Frequency Modulation o FM) tiene el origen en los estudios del investigador John Chowning de la universidad de Stanford a inicios de los años 70, el cual ideó un sistema extremadamente eficiente para crear timbres sintéticos usando la naciente  tecnología digital.  Años más tarde Yamaha comercializó diversas series de sintetizadores digitales, siendo la serie DX una de las más populares. Uno de sus modelos, el DX7, se ganó rápidamente el favor de aficionados y profesionales musicales.

La FM parte del efecto del vibrato, efecto que podemos apreciar en las técnicas vocales de los cantantes líricos, por poner un ejemplo. Si la amplitud de una señal modifica la frecuencia de otra siguiendo una pauta repetitiva, de décimas hasta una decena, el efecto es una pulsación del tono que se percibe claramente.

Si la señal que modifica o modula la frecuencia es audible aparecen componentes en frecuencia que no estaban en el sonido original. Esas componentes, denominadas bandas laterales, pueden ser tanto armónicas como inarmónicas lo que confiere a la modulación en frecuencia un potencial mayor en cuenta a generación de sonidos. Podríamos decir que se consigue más con menos, especialmente en un momento en el que los primeros circuitos microprocesadores disponían de muy poca capacidad de cálculo.

Su simplicidad de construcción es tal que solo implica unos pocos osciladores que se modulan entre ellos de una manera determinada. En el caso más simple solo dos osciladores son necesarios, donde uno modula el tono del otro, lo que se denomina algoritmo de pareja. Otra posibilidad es usar un solo oscilador cuya salida se inyecta a la entrada de modulación del propio oscilador. La investigación de John Chowning con la síntesis FM le llevó  a componer diversas obras a finales de los años 70, como por ejemplo la siguiente pieza, Stria.

En ella predominan los timbres inarmónicos como los de las campanas, los cuales se producen cuando la relación de frecuencias entre la señal modulada y la señal que modula tiene un valor fraccionario, que en el caso de la pieza musical en cuestión toma la relación áurea, existente en muchos fenómenos de la naturaleza.

 Mediante parejas u otros algoritmos es posible crear una gran gama de sonidos, especialmente aquellos con características metálicas como las campanas, los pianos eléctricos de tipo Rhodes o Wurlitzer y los bajos de tipo slap. En el siguiente video se ilustra el funcionamiento básico de la FM mediante una pareja así como la realización de un bajo FM tipo house.