Música Electrónica y Diseño Sonoro en los Videojuegos

Al igual que en las películas, el uso efectivo (o la falta de uso) de la música en los videojuegos ha demostrado ser la diferencia entre las grandes historias y las que se quedan en el camino. En los últimos años se han visto grandes avances en la narración de las historias de los videojuegos y, en consecuencia, también lo ha hecho el uso de la música en ellos.

La sofisticación del entretenimiento electrónico ha recorrido un largo camino desde los días de los 8 bits y bandas sonoras MIDI de clásicos como Mario Bros. o Zelda. La música por sí sola ha respaldado algunos de los mejores momentos de un gran número de juegos, sin embargo, algunos títulos han impulsado esto un paso más allá, la construcción central de todo el juego en torno a la musicalidad ha creado verdaderas obras de arte.

 

El Principio

Anteriormente, la mayoría de los videojuegos eran totalmente silenciosos o contenían sonidos extremadamente simples -como en Pong, de Atari, lanzado en 1972- pero a medida que la música de fondo en videojuegos comenzó a ser esperada por los clientes, los desarrolladores capitalizaron directamente en esta tendencia creciente.

Aunque todavía en su infancia a esas alturas, la simplicidad de 8 bits de la música de esta época seguramente invoca la nostalgia de cualquier persona que creció durante los años 70/80’s, cuando los videojuegos se consideraban más un juguete que que un hobby o incluso una profesión como existe en la actualidad.

Para encontrar el origen de la extraña, pero melodicamente reconocible música de 8 bits de los últimos 40 años, debemos mirar al gran pionero de la composición electrónica, Raymond Scott, quien comenzó a experimentar ampliamente con los aparatos de grabación en su estudio y finalmente dedicó casi todo su tiempo a inventar instrumentos musicales y componer electrónicamente. En 1964, Scott lanzó Soothing Sounds for Baby, un hermoso y extraño álbum de música diseñado para ayudar a los bebés a dormirse. Scott se convirtió en buen amigo de Bob Moog, inventor del sintetizador modular Moog, y muchas de las composiciones de Scott suenan como música hecha con un Moog aunque no con el mismo crujido característico que escuchamos en la música de videojuegos, pero ya desde ese entonces se creaba música usando los principios del después llamado Chiptune.

 

 

Chiptunes

También conocido como Chip Music éste movimiento, (que alcanzo la categoría de género musical), está creado para generadores de sonido programables (PSG) usados mayromente en consolas y computadoras para videojuegos. La música era realizada a través de chips sintéticos simples para generar sonidos musicales en el estilo apropiado como los característicos chiptunes de Chrono Trigger Despúes, gente como Andrew Sega o Necros, utilizaron estos principios para hacer lo que se conoce como Tracker Format o MOD Music.

 

En la década de 1980 el Chiptune estaba en su apogeo. Gente reconocida del mundo de la música participaba en su creación y era fresco, nuevo. Desde Space Invaders (1978), el primer juego en utilizar un soundtrack continuo de fondo, hasta Video Game Music, un álbum producido por Haruomi Hosono de la Yellow Magic Orchestra y creado, exclusivamente, con samples de Namco para juegos de arcade e incluso, hasta el ahora clásico, Megaman X, los chiptunes fueron bastante bien recibidos por la comunidad musical y aunque fue, en su mayoría, un género underground el chiptune tuvo una época dorada e influenció, de gran manera, el desarrollo de la música electronica de baile.